20 ago 2010

¡Cómo si fuera fácil decir adios!

¿Es nostalgia que quiere ser tinta y dejar una marca más?
¿Es pasión de poetiza o vida de enamoradiza?
¿Es dolor y tristeza que se acoplan en un papel blanco?
¿Son sentimientos que quieren desahogarse con palabras, letras y versos... versos... y más versos?
¿Es angustia, rencor quizás, impaciencia, falta de cariño, o un déficit de ímpetu para encontrar la manera de olvidar?
¿Qué significación tendrá estar sentada, con una taza de café, un fino cigarrillo, un lápiz, un papel, escribiendo en una noche fría?


Hay...¡vida! ¡Tus bofetadas me están diciendo algo y no logro comprender que es!
¿Con qué sorprenderé, con qué desilucionaré inocentemente, con qué lo alejaré de mi ser, o con qué haré que regrese?


¿Qué queda? ¿A qué sigo? ¿Con qué, con quién y para qué sigo ahora?
Preguntas que surgen de a montones, y que pocas veces sabes responder...


Un abrazo entre lágrimas, un ahogo  y una mirada cansada. Una sonrisa apagada, un aferro a la soledad... ¿Algo que se le quiera agregar?


¡Cómo si fuera fácil decir adiós! Y desprenderse de eso que tanto quiero...