29 jun 2010

Enojo

A veces, así como llega el momento de estar plenamente feliz, también llega el enojo... Y... ¿Quién calma al enojo que llevo dentro? ¿Quién me pide que esté tranquila? ¿Quién se toma su tiempo para escucharme? ¿Quién me entiende... Quién está conmigo?

Quizás ese enojo, sea la consecuencia de la angustia... Angustia que se acumula, angustia que trae a mi cabezita frágil, los recuerdos oscuros.Esos que permanecieron en mí por mucho tiempo. A esos que guardé y sin querer vuelven...



Hoy me domina el enojo, hoy tengo esa sensación de querer romper algo, con todas mis fuerzas, de querer gritar fuera de quicio, hoy.. ¡Un día gris lleno de enojo!
Y hablando "con el de arriba, el groso, el que me acompaña siempre, Mi Dios... Tu Dios, el de todos" me di cuenta que a veces el enojo es sólo una mala pasada... Un mal momento... Porque por un instante, sonreí... Pero, ¿Por qué? ¿Quién me hizo reír? ¿Quién me robó una sonrisa inocente? ¿Cómo? ¿Fue una sonrisa... o fue mi otra fase, esa que se oculta, esa que tengo permanentemente en mi y no la demuestro... ?

No lo sé... Sólo sé que el enojo no se desmorona, no se destruye como las hojas de otoño que pisaba de niña y me hacían reír. Mi enojo no se calla, no queda en silencio y no me regala un momento de satisfacción... No me hace sentir cosquillas en la panza... No me atrae... ¿Por qué este enojo? ¿Con quién?

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